viernes, 13 de noviembre de 2009

Capítulo 11. Miedo al nido vacío


Me llevas a dar una vuelta, mamá. Quiero ver lo que me espera…
Contigo avanzo más deprisa, me proteges del peligro y además, fuera hace frio…y aquí dentro hace calorcillo!
Saltito a saltito viajamos cada día, me encanta. Me siento como un turista en primera clase.

Pero el tiempo pasa y voy creciendo. Mi madre me dice que vaya yo solo, que peso demasiado…pero no me quiero bajar. Y es que aquí dentro hace un calorcillo…!!!

Tardé en bajarme, pero lo hice. Y cuando lo hice, tenía un poco de miedo…pero me gustaba la sensación de ser libre, poder caminar por mí mismo y poder ir a donde a mí me apetezca.

Mi madre se sentía mal por mí, porque pensaba que me estaba haciendo daño exponiéndome al peligro. Se sentía tan mal que un día me dijo que regresase. No lo hice. Ya no importaba el calorcito que sentía cuando ella me llevaba.


Muchas veces nuestros padres nos dicen: “a ver cuando te casas”, “a ver cuando te independizas”, etc. etc.
Pero a la hora de la verdad, no quieren dejar el nido vacío.
Y aunque se esté muy bien y haga “calorcito”, tenemos que vivir nuestra propia vida al igual que ellos hicieron con la suya.

2 comentarios:

  1. No sé, me siento como un poco implicada en esta historia... por qué será? jajaja!!!

    Beso! Y el nido siempre estará lleno! xD

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  2. Totalmente de acuerdo!! para ellos puede resultar algo "duro" pero... es ley de vida.

    Un beso y buen finde!

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