lunes, 1 de noviembre de 2010

Capítulo 39: Ángel y demonio, ¿qué puedo hacer?



Detalles, gestos, miradas cómplices…
Todo se complica cuando no sabes si puedes cruzar la línea.
Es difícil elegir, y sobre todo, que quien tú quieres te escoja a tí.
Odio el “no debo hacerlo”, porque puede que me salga mal.

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Es lo típico…me gustaría que se me apareciesen en mi hombro un ángel y un demonio, para que ellos me aconsejen.

Navegando por estos mundos cibernéticos he encontrado un blog (http://ricardoaliaga.bligoo.com/?page=2) de Ricardo Aliaga Bascopé que, casualidades de la vida, habla de lo que pasa por mi cabeza últimamente.

“Muchas veces las oportunidades llegan ante nuestros ojos, pero no sabemos aprovecharlas; y nos llegan en forma de personas”.

“ Todas las opciones aparecen frente a nosotros, y vamos seleccionando a las personas; dejando de lado a las que no nos interesan”.

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Me gusta escuchar consejos. Creo que soy bastante observador y valoro mucho los detalles, tanto que seguro que hay detalles que para la mayoría de las personas pasan desapercibidas y para mí marcan la forma de enfocar las cosas.

Por lo tanto, espero que el ángel y el diablo acudan pronto a la cita y me guíen, porque no encuentro la manera de salir de este laberinto.

A veces la vida puede ser muy complicada, ¿verdad?
Por una parte, me encanta que sea así.

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