miércoles, 26 de octubre de 2011

Capítulo 56. Recuerdos lejanos

Pongo la mano en el pecho. Cierro los ojos...imagino.

Me vienen a la cabeza recuerdos de ella. Es como si estuviese aquí delante mía, a un palmo y esperando que abra los ojos para sorprenderme.
Acordarme de ella no es malo, porque todo lo que vivimos, la intensidad de cada momento hacen que sea especial para mí, y lo será de por vida. Me ha marcado. Se ha marcado a fuego en mi memoria.

Tal vez en otra vida nos reencontremos y nos podamos reir de todo esto.
Quizás el azar nos dé una oportunidad para corregir todo en lo que hemos errado.
Juntos lo podríamos conseguir, cambiar el rumbo de nuestra historia.

Y como soy el dueño de mis pensamientos, me siento libre de sacarlos de vez en cuando. Echar de menos a alguien significa “sentir”...y menos mal...todavía estoy vivo, menudo alivio.

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