domingo, 9 de septiembre de 2012

Capítulo 62: Miedos


Muchas veces somos víctimas de nuetros propios miedos. No queremos fracasar, ni quedar en evidencia delante de los demás. Tampoco queremos hacernos “viejos” y cuando esto sucede tenemos miedo al final y a lo que pueda venir después (si es que hay algo después).


Es algo que intimida. En muchos casos el miedo nos va comiendo por dentro y se apodera de nosotros. No nos deja avanzar. Nos bloquea.

La soledad cuando está muy presente en nuestras vidas se convierte en ocasiones en aliada del miedo y lo que nos asusta cobra vida convirtiéndose en frustración.

Podemos dejarnos llevar por esta sensación. También podemos pararnos, reflexionar y analizar estos miedos que no nos dejan el camino libre.

Mi dogma se sostiene con la fe. Fe en mi capacidad para hacer las cosas y no desistir cuando no salen como deseo.

Confiar en mí mismo es la base de este dogma. Tan importante es evitar hundirme en los malos momentos como evitar el sentimiento de euforia cuando llega la buena racha.

Es verdad que no hay mal que 100 años dure. Si pensándolo bien todas las semanas tienen 7 días y cada uno de ellos tiene las mismas horas y aunque nuestra vida pueda estar obligadamente marcada por la rutina, cada día es diferente...

Invertir nuestro tiempo y nuestras ganas en lograr lo que nos proponemos debe ser el eje sobre el que sostenernos.

Pensar que el fin justifica los medios se suele asociar con algo negativo, pero para vencer al miedo cualquier métedo que utilicemos será válido.  

viernes, 15 de junio de 2012

Capítulo 61: Avanzar




No sé si soy yo el que vive en otro mundo. En otra galáxia, fuera, muy lejos de aquí y fuiste tu la que quisiste traerme aquí y, con paciencia, intentaste entenderme.
No sé si alguna vez comprendiste que la distancia física puede salvarse, pero no se puede hacer nada ante la indiferencia y la pasividad. Ahí estamos cada día más lejos.

Si para ti nunca fui, nunca seré.

Siempre estarás, pero no permanentemente.
Recordar y añorar ¿para qué?
Mejor seguir, sin volver la vista atrás. Avanzar.
Quizás seas tú la que vivas en otro mundo. En otra galaxia, muy lejos de aquí, y haya sido yo el que te ha traído y nunca te comprendí…….